Cuando se piensa en vestirse de novia lo primero que
viene a la mente es el vestido. Uno de ensueño que
haga a la mujer sentirse especial y que todos al
verla sepan “que ella y solo ella es la novia”. Es
verdad que esto es así y que la mayoría de las
mujeres tienen pensado cómo será su vestido
independientemente de modas y tendencias. Sin
embargo, en estos tiempos si la novia se descuida,
cualquier invitada puede llevar un vestido muy
hermoso que directamente puede hacerle competencia y
desmontar un bello sueño.
Entonces, ¿cómo ser la novia única?, nada más fácil,
hay una prenda que solo la novia puede lucir: no es
ni más ni menos que "Su Majestad el Velo”.
No
hablamos de velos parisinos y tocados que todos
pueden llevar a una boda, ni siquiera de las
mantillas, estamos hablando de Velos de Novia,
auténticos Velos de Novia, este es un elemento
inconfundible de glamour que hace que en ese día se
distinga de la multitud por muy engalanada que esta
asista a la boda. Todos saben que solo la novia
puede llevarlo y ella es la protagonista de la
escena, del acontecimiento y del tiempo.
Hoy en día hay, tantas opciones de chic con velo,
que las novias que nunca pensaron en llevarlo están
decantándose por esta prenda que pone un toque de
romanticismo y protagonismo indiscutible a la mujer
que se casa. En las nuevas tendencias y en los
estilos más modernos los hay de todas clases, de
lujo bordados íntegramente a mano, con apliques a
mano o a máquina, con festones, haciendo juego con
el vestido, tipo mantilla o simplemente adornado con
cristales de Swarovski y perlas o quizás uno
enteramente liso. Muchos diseñadores lo introducen
en sus colecciones: Lázaro, Carolina Herrera,
Monique Lhuillier, Domo Adami, Amalia Carrara,
Maggie Sottero, Enzoani... y por supuesto todos los
españoles que son los que lo rescataron del olvido y
a quienes les debemos su vuelta tan espectacular y
especialmente a la firma Pronovias. Los velos están
estupendos tanto si te casas en una catedral como al
borde de una playa (de corta, mediana o larga
longitud, la elección es tuya)... y las fotos
increíblemente hermosas. Hasta si te casas en un
juzgado puedes llevarlo si te decantas por uno corto
por los hombros o debajo de estos.
Hay muchas variaciones en la longitud del velo, la
forma, color, bordes, y el adorno. ¿Cómo saber cuál
es el más conveniente? Igual que en los vestidos, la
elección es vuestra, los largos clásicos son
orientaciones generales, pero vosotras podéis
personalizar la longitud y anchura a vuestro gusto,
teniendo en cuenta que no tienen porqué tener un
color idéntico al del vestido, que se pueden
coordinar diversas clases de encajes y motivos…
¡vamos!, que depende más de la armonía y
personalidad del conjunto que de la pulcritud de un
juego estándar.
Tres pasos a tener en cuenta:
1. Elija entre una variedad de longitudes y formas
sin obcecarse en cánones fijos.
2. Seleccione el nivel de embellecimiento y adornos
en el velo que sea adecuado para usted y su vestido,
también para el entorno.
3. Combine su velo con el vestido y tocado
procurando armonía y belleza aunque la mezcla sea
atrevida y no vista.
Otro día hablaremos de los diversos largos y
longitudes que parecen preocupar tanto. En la imagen
que ilustra estas palabras encontraréis un enlace
que os mostrará un bello pelo suelto con un hermoso
velo a juego con el traje. No quiero despedirme sin
deciros que en Dados Taller y en nuestro sitio de
Redtienda encontraréis velos de muchos estilos y
que además se pueden encargar con los trajes velos
únicos y exclusivos.
Hasta pronto.
Dados
su blog
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